miércoles, 18 de marzo de 2015

CITA CON EL PUEBLO


Una vez aprobada la constitución faltaban por celebrar las elecciones municipales a nivel estatal. O sea, en el conjunto de toda la geografía española, pueblos y ciudades. que tenían que organizar  moviéndose en la nebulosa de  unos tiempos nuevos, un ambiente muy cargado entre los partidarios de la extrema derecha y  fuerzas progresistas y entre los dos bandos la nueva clase política navegando en un ambiente hostil y prácticamente de un desconocimiento supino por parte de una ciudadanía que prácticamente ignoraba los entresijos de la política municipal después de cuarenta años de dictadura en los que los ayuntamientos se habían regido a los acordes de los personajes adictos al régimen y que a su vez habían puesto en los municipios hombres y mujeres de su total confianza.

 Las primeras elecciones municipales democráticas se iban a celebrar el 6 de abril de 1979, o sea, cuando ya había pasado un año de la aprobación de la constitución y dos años de las generales, pero, estas tenían un morbo especial porque  los ediles que se iban a elegir eran nuestros propios vecinos. Los que a posterior iban a mandar en nuestras vidas, y eso era harina de otro costal. había que tener mucho tiento con la elección de aquellas listas que se presentaban cargadas de promesas y proyectos milagrosos de los que sus protagonistas no tenían ni la mas remota idea de la fórmula para llevarlos a buen puerto.

La dirección de Ecos de la Sierra no se quedó al margen de  este extraordinario acontecimiento echándonos, a los redactores a la calle (no despedidos claro está) puesto que no cobrábamos ni un céntimo del semanario, pero si con la consigna de sacar el mejor partido periodístico a los protagonistas de aquel extraordinario evento político.  
  
Y así, surgió, entre los compañeros de la redacción del 

miércoles, 18 de febrero de 2015

PRIMERAS ELECCIONES DE LA TRANSICIÓN




Aquellas palabras, sin duda, fueron premonitorias de cara al futuro, si constatamos el papel tan importante que desarrollan actualmente las cadenas de televisión de nuestro país en las campañas electorales que consiguen jugar un papel de suma importancia en la opinión de los electores.

     La ronda de entrevistas la cerramos con el líder del PSOE Francisco Fernández Maganto, que era a la sazón cabeza de lista del PSOE  en la candidatura de las primeras elecciones municipales de la democracia que se iban a celebrar el 3 de abril de 1979. El que fuera posteriormente primer alcalde democrático en san Lorenzo de El Escorial, confesaba que aquella constitución no era la que los socialistas hubiesen deseado pero si esperaban que fuese la constitución de todos los españoles,  ya que después de cuarenta años de dictadura, aunque pareciese utópico, los socialistas entendían que esta carta magna de las libertades pretendía recoger las aspiraciones de todos los ciudadanos de este país para que después pudiesen seguir desarrollando a través de futuras leyes una vida social y democrática en perfecta sintonia con el pueblo. Por eso, decían si a la constitución.
Francisco Fernández maganto era el secretario general de su partido en esta localidad y sin duda poseedor de un gran carisma y muy apreciado en el pueblo, llegó a la alcaldía del real sitio representando los anhelos de las gentes sencillas que veían en este hombre forjado entre la clase trabajadora del pueblo, un líder indiscutible capaz de llevar a cabo la transformación política, económica y social que deseaba la ciudadanía de esta localidad serrana. La verdad, no llegó a culminar aquel sueño, muy difícil en aquella época, sin duda por la falta de experiencia política y por los condicionamientos históricos de un pueblo que ha vivido toda su historia bajo la sombra de un monumento mundialmente protegido y con fuertes ataduras de la oligarquía del régimen franquista que desde hace varios lustros tiene en esta localidad su residencia veraniega. No obstante Maganto fue el primer alcalde democrático que inició los numerosos cambios que desde entonces se han producido en este municipio tras pasar la barrera de la dictadura a la democracia.
Tengo que reconocer que me causó un gran dolor cuando me anunciaron, pasado un cierto tiempo, el fallecimiento de mi amigo Paco que según me contaron murió tras una larga enfermedad.

Guardo un grandísimo recuerdo y admiración por la labor difícil y poco reconocida de este primer alcalde que gobernó el Real Sitio, durante la primera etapa de la democracia, y que según mi criterio supo desarrollarla con la valentía y el coraje  que requerían aquella etapa de convulsos cambio políticos en la nueva  España.

Después de estas breves pinceladas sobre la opinión que tenían los líderes políticos de aquella época en San Lorenzo de El Escorial, llagó el preludio de la navidad, comienzo del mes de diciembre de 1978, exactamente el día 6, fecha en que los españoles fuimos llamados a las urnas para votar si aceptábamos la constitución de la recién creada democracia. Fuimos a votar la gran mayoría de españoles. Bueno, relativa gran mayoría: La participación fue del 67,11 por ciento y fue aprobada por el 88,54 por ciento. Pero, la abstención fue importante: 8.758.909 sobre un censo de 26.632.180 españoles.

En la actualidad muchos de aquellos ciudadanos españoles que dimos un sincero si a nuestra constitución estamos totalmente decepcionados cuando hemos podido comprobar, sobre todo en estos últimos tiempos, que aquella carta magna se elaboró para proteger a las clases más poderosas de este país. Al resto de españoles, especialmente a la clase trabajadora, aquellos políticos que votamos con entusiasmo, con la esperanza de que sabrían encauzar la vida social y política por senderos de paz y prosperidad, lo único que han conseguido, sobre todo los dos partidos mayoritarios que han gobernado España desde 1979, ha sido socavar sistemáticamente todos los logros conseguidos tras muchas décadas de esfuerzo y trabajo de las clases trabajadoras que se han apropiado las élites políticas y financieras de este país que nos han arrebatado brutalmente   
 ese estado del bienestar que durante estos años de democracia habíamos construido todos los españoles paso a paso en el curso de estos años. Actualmente, en este primer decenio del nuevo siglo los políticos lo más representativo que han conseguido ha sido: unas cifras de paro brutales, recortes indiscriminados en sanidad, educación, ayudas alas capas más desfavorecidas de la población, etc.
Y todo ello con el escarnio que están sufriendo las clases trabajadoras, de ver como un número considerable de políticos han saqueado sistemáticamente las arcas públicas llevándose el dinero a los paraísos fiscales, mientras los bancos son los únicos que reciben ayudas del gobierno que se cifran en una ingente suma de millones de euros y que ellos engrosan esas cifras multimillonarias no solamente negando los créditos a las familias que los necesitan, igual que desahucian a miles de familias que no pueden hacer frente a hipotecas abusivas, como también es patético la imagen que estamos viendo a diario sobre miles de ancianos que depositaron sus ahorros pensando en su jubilación y al ir a por su dinero al banco donde lo ingresó le han dicho que no lo podían sacar.  Los ciudadanos de los países que nos circundan atónitos se preguntarán: ¿Eso es legal? En España si parece que es legal.

Pero, volvamos, amigos lectores al principio de estas crónicas del recuerdo, cuando Nuestro país gozaba de una paz envidiable. Gracias al turismo que ya venia en grandes oleadas dejando su buen dinero en las arcas des estado, los emigrantes que habíamos enviado durante la década de los sesenta, una cantidad de considerable de dinero en divisas había trabajo, ilusión y entusiasmo por el cambio político que se avecinaba.

Todo ello a pesar de que las reuniones políticas casi estaban todavía en la clandestinidad, y por supuesto, las manifestaciones se celebraban con los grises dando palos a diestro y siniestro. Por cierto, no se puede obviar la terrible tragedia perpetrada por un reducido grupo de seguidores de la ultraderecha asesinando a ocho sindicalistas en la calle Atocha de Madrid. Aquel terrible suceso conmovió de tal manera a la sociedad española que estoy seguro que a partir de entonces cambiaron totalmente los esquemas políticos en nuestro país lo que ocasionó un paso definitivo a la transición española y por ende,  a la democracia.    



      

viernes, 30 de enero de 2015

Cita con las urnas





Y esta importante cita electoral ¿como la veían los partidos políticos a nivel comarcal que ya comenzaban a darse a conocer? Fuimos en su búsqueda para saber su opinión y Los siguientes entrevistados fueron los representantes del: PSOE. UCD. Partido Comunista de España, Fuerza Nueva y Falange Española y de las JONS.
 
  Aquí los comentarios fueron de lo más variopinto desde el representante del Partido Comunista de España quien nos decía que los comunistas españoles habían propuesto a todas las fuerzas políticas de nuestro país que la vieja legislación fascista del régimen franquista no se podía reformar, y por tanto, tenían que sustituirla por una constitución democrática, elaborada por los partidos representativos del pueblo español O sea, elegidos por el voto ciudadano.  
     
   Continuaban con su particular idea de construir una nueva etapa en la cual agrupar a todos los españoles, sin vencedores ni vencidos para construir una España entorno a esa constitución que estaba siendo elaborada por los representantes elegidos por el pueblo español.
 
    No opinaba así el portavoz de Falange española y de las JONS. que nos comentaba que estaban en contra de cualquier forma y sistema de estado. Monarquía o República que consintiese el más mínimo intento de desmembración de España.
Y por ende contribuyese  por acción o por omisión al enfrentamiento de españoles contra españoles. “Por tanto” agregaban, “estaremos a favor de cualquier forma y sistema de estado: Monarquía, república, Caudillaje, que defienda la unidad y la integridad de la patria por encima de los intereses de los grupos, partidos y clases”.
  
   Al representante de Fuerza Nueva que entrevistamos, agregaba que no les gustaba la constitución por que, según su criterio, era de centro izquierda. “Es una constitución”, nos comentaba, “revanchista, que ha sido elaborada por unas cortes que no son constituyentes y a espaldas del pueblo, por tanto, nunca estaremos a favor de ella”.
  
   Cuando les preguntamos a nuestros interlocutores si creían en una España plural nos respondieron que el decir si a la constitución significaba aceptar, entre otras cosas, las nacionalidades (lease división de España) y subvención de las lenguas vernáculas. “Es decir”, agregaban, “viajar con el diccionario debajo del brazo cuando se viaje a otra provincia”.
 
   El portavoz de U.C.D. fue más comedido en el mitin que dio en el polideportivo de esta localidad. Bueno, no era para echar las campanas al vuelo puesto que el público que acudió para oír a los líderes centristas apenas llegó a cuarenta personas que tuvieron que soportar, según mi narrativa periodística, el frío y el aburrimiento ya que los oradores-seguramente debido a las bajas temperaturas -no lograron encender el corazón del auditorio.
 
   Los temas que en aquel mitin se trataron fueron de explicar a sus seguidores  el por qué  U.C.D. recomendaba el si a la constitución, según ellos, para enterrar definitivamente el pasado. Ese pasado que hasta ese momento había dividido a los españoles. Según las palabras que los oradores dijeron en aquel mitin había llegaba la hora de la paz y la concordia y por eso recomendaban el si a la constitución.
  La nota que redacté para el periódico sobre este mitin terminaba con este párrafo: ¡En fin! Los temas que ya conocemos. Seguramente fue por eso que el gran público no acudió al Polideportivo, como se oyó decir: “si de todas formas lo vamos a ver en la tele.



domingo, 18 de enero de 2015

Comienzo de mi periplo period´stico

   Como bien digo, al comienzo de de estas páginas escritas, y a  pesar de que ya han transcurrido más de tres décadas, los recuerdos de aquella época que fueron cruciales en la historia de nuestro país, siguen fieles en mi memoria. Me estoy refiriendo a la transición española, desde las primeras elecciones generales que como todos recordamos se celebraron por primera vez tras la transición el 15 de junio de 1977 dejando atrás cuarenta años de dictadura franquista (Hay que subrayar que posteriormente los españoles fuimos llamados a las urnas para ratificar la constitución el 6 de diciembre de 1978 (aprobada por amplia mayoría) y posteriormente vinieron las municipales el 3 de abril de 1979.  
   Los hechos que mi pluma quiere aquí narrar comenzaron a principios de 1977, cuando empezó mi periplo periodístico en San Lorenzo de El Escorial como colaborador del semanario “ECOS DE LA SIERRA” fundado por lorenzo Romera Izquierdo. Un falangista que era a la sazón presidente de la Cruz Roja comarcal, con sede en San lorenzo del escorial. También era el dueño de una pastelería situada en el centro del pueblo. Hay que subrayar que fue un hombre muy querido y respetado en los pueblos de la sierra en donde siempre desarrolló una muy meritoria labor con el servicio de ambulancias.
  



Desde este municipio cubrían todos los pueblos de la sierra del Guadarrama, con un tesón y amor propio que durante los 20 años que dirigió este servicio Romera, como se le conocía popularmente, fue una de las figuras más carismáticas de esta comarca, respetado y querido. Sin duda, especialmente apreciado por todos los habitantes de esta zona de la sierra del Guadarrama.
   El semanario que Lorenzo Romera fundó junto con un entrañable amigo mío y como yo periodista vocacional que llevó durante muchos años la corresponsalía de efe, en esta zona de la sierra. Como bien digo, fueron ambos los artífices de poner en circulación aquel semanario al que pusieron por nombre “ECOS DE LA SIERRA”.
    Pronto se hizo muy popular, posiblemente por que era el único periódico que en aquellos momentos se editaba en estos contornos, y por el cariño que todo el equipo: redactores y colaboradores, pusimos en él de forma altruista. Durante el tiempo que se mantuvo en circulación, ninguno de los que colaboramos en él percibió el más mínimo salario ni gratificación alguna por el trabajo realizado.
No obstante, durante el tiempo que duró su andadura periodística, abundaron en sus páginas magníficos artículos de opinión, las noticias más sobresalientes de la vida diaria del pueblo y su entorno: sucesos, novedades, acontecimientos, críticas a la labor municipal, etc.
Entre esas críticas yo recuerdo una muy llamativa de la que fui protagonista y que levantó tal revuelo que estuvieron a punto de cerrar el periódico.
 El titular era el siguiente:




Mítines y conferencias entorno a la Constitución    

A lo largo de esta semana, describía el citado artículo, se han celebrado diversos actos en esta localidad y cuyo tema principal ha sido la constitución.
El primero de ellos se ha celebrado el pasado miércoles en el paraninfo del colegio Alfonso XII en donde Gabriel del Estad disertaba sobre el tema: “Derecho a la vida, Escuela libre y otros temas polémicos de la Constitución del 78”.
   El tema era de palpitante actualidad, y a él acudió gran número de auditores, especialmente mayoría de matrimonios invitados a esta conferencia por las “Asociaciones de vecinos de esta localidad”.
    No cabe duda, de que el documento constitucional es aún difícil de entender para la gran mayoría del pueblo español que no está ducho en estas lindes, es por ello quizá que el tema de la conferencia sobre los derechos fundamentales de la vida y la enseñanza, y dada la talla del conferenciante: Profesor de derecho político y sistemas constitucionales, además de teólogo de la universidad de San Lorenzo del Escorial, hicieron acudir al gran público ávido de penetrar en los profundos misterios democráticos de nuestra futura constitución. Pero ¡OH! Sorpresa, el error fue mayúsculo, puesto que el auditorio que llenaba la sala del paraninfo, tuvo que soportar pacientemente al orador que se pasó cuarenta y cinco minutos disertando sobre el aborto, que según él incitaba a posteriori el artículo 15 de la constitución (este artículo nos habla del derecho a la vida y a la integridad física de la persona, sin que esta pueda ser torturada, y quedando abolida la pena de muerte).
   El tema del aborto no convenció en absoluto a sus oyentes, y pasó a al artículo 27, que trata sobre la libertad de enseñanza, siendo esta obligada y gratuita y autogestionada por los profesores y padres de alumnos en los centros docentes. Aquí el conferenciante se cerró en banda defendiendo los centros privados y regidos como hasta ahora.
   A lo largo de la conferencia, aumentando a cada momento que pasaba el malestar de los asistentes, se vio claramente que esta versaba, aunque con mucha sutileza se evitó de decir, de convencer al electorado para que diga no a la constitución el próximo día 6 de diciembre.
      El público lo debió entender así, puesto que de pronto empezaron a levantarse, abandonando la sala y dejando al conferenciante con la palabra en la boca.
  
  


Aquel artículo cayó como un jarro de agua helada sobre la cabeza del protagonista que llamó inmediatamente al periódico amenazando con hacer caer sobre el autor del artículo y demás miembros de la redacción todas las llamas del infierno junto con el cierre inmediato del semanario.
    Sin lugar a dudas, la dirección junto con la directora del semanario tuvieron que hacer un auténtico maratón diplomático buscando los contactos más afines al colegio de los Agustinos para calmar la ira del ofendido. Al final lo consiguieron aunque yo tuve que aceptar, mi silencio de penitente y dar una callada por respuesta a la reprimenda que me enviaron a través de la sección cartas ala directora, firmada por el Decano de Alumnos del RCU. Maria Cristina. En la cual hacia un análisis pormenorizado de mi ignorancia supina en los temas que en dicha conferencia se habían tratado, especialmente por que estos temas fueron pronunciados a nivel académico, y por tanto, según capté, a través de la misiva, difíciles de entender por un simple plumilla.
  
Dije ¡Amén! Y continué buscando otros criterios, otras voces, unas discrepantes otras de consenso sobre el referéndum de la carta magna que se estaba elaborando y que los españoles, por primera vez acudiríamos a las urnas para su aprobación o rechazo. Una cita que estaba fijada para el día 6 de diciembre de 1977.
 









viernes, 16 de enero de 2015

PRÓLOGO



Han transcurrido ya más de tres décadas desde mi llegada a España, tras un largo paréntesis en el cual viajé por diferentes ciudades españolas y posteriormente en Suiza en cuyo país viví 13 años. Trabajando siempre en la hosteleria. No obstante, al margen de mi profesión en el ramo hostelero, la gran pasión de mi vida siempre ha sido el periodismo al cual he dedicado todo el tiempo del mundo. Primero en el país helvético, donde fundé tres boletines en lengua castellana, y posteriormente corresponsal de un periódico español. Tras mi llegada a España, presté mi colaboración literaria en distintos medios de la sierra del Guadarrama así como en la agencia de noticias Europa press en la cual colaboré varios años.

   Actualmente, ya jubilado, vivo una vida apacible junto a mi esposa en el litoral alicantino, aunque, como es de suponer, el lugar de mi casa donde es más fácil encontrarme, es en mi pequeño estudio delante del ordenador, plasmando en su pantalla todas aquellas vivencias que han pasado junto a mi a lo largo del camino que he recorrido hasta la fecha.

   Una de esas tardes pasadas en mi estudio, sumido en mis recuerdos, surgió de pronto la idea de viajar a través del tiempo
 recordando aquellos años en los que más páginas he escrito.


En esta época que describo, recorrí palmo a palmo los pueblos de la sierra del Guadarrama. Con mi cámara y mi pluma en ristre, fui testigo directo, en mi calidad de corresponsal de Europa press y de otros medios de comunicación de la sierra, de sus vivencias, de sus dramas, de sus alegrías.
     
   Muchos recuerdos que vienen hoy a mi memoria y que deseo compartir con aquellos amigos que tanto me ayudaron a escribir decenas de páginas sobre la
 sierra del Guadarrama y sobre sus gentes. Soy consciente de que muchos hombres y mujeres con los que compartí las historias que irán apareciendo en estas páginas, ya no están entre nosotros, por ello: A todos esos hombres y mujeres, van hoy dedicadas estas página en formato de crónicas que desearía hacerlas llegar allá donde estén Con el recuerdo y el homenaje póstumo que deseo transmitir a través de sus hijos y nietos- como recuerdo imborrable para mi- de aquella época pasada durante la cual pasé los años más felices de mi vida. A todos los que aún recordáis y a los más jóvenes que aún no me conocéis, os quiero hacer llegar, las páginas de un periodista autodidacta que ama profundamente la sierra del Guadarrama. ¡Mi tierra!






jueves, 25 de diciembre de 2014

sábado, 11 de mayo de 2013

El imperio contraataca

Es público y notorio que en la mayoría de las comunidades de pisos y urbanizaciones españolas, se las ven y se las desean para encontrar algún propietario con el suficiente arrojo y valentía probada, para hacerse cargo, como presidente de su comunidad. El resto de sus congéneres hacen mutis por el foro, sin llegar a demostrar ese ardor guerrero que se necesita para enfrentarse a sus aguerridos vecinos.

Pero, no hay regla sin excepción, por ejemplo, en un roncón perdido en la inmensidad de la marea de urbanizaciones que se extiende a lo largo y ancho de la costa oriholana, de cuyo nombre no es menester recordar, si se ha montado la batalla de Bailen, ante el anuncio de que un grupo de propietarios osan perturbar la paz legendaria de la que gozan- desde que entraron a vivir sus primeros pobladores-la presidencia y la administración de la citada urbanización. Cargos que hace años recalaron en su poder concedidos por obra y gracia de la promotora y que ellos pensaron de que eran para la eternidad, de tal guisa que se organizaron para que la fortaleza resistiere todo intento de aproximación o intromisión, por parte de la comunidad.

Pero he ahí, que de pronto surge un minúsculo grupo de osados habitantes de la aldea que intenta hacerse con la defensa de la fortaleza, y se entabla una lucha sin cuartel acusando a los enemigos de tener planes secretos para hacer desaparecer el poblado y sus aledaños. O bien, que intentan introducir ardientes llamaradas en las charcas de la aldea, junto a planes secretos para aniquilar la comunidad.

Los habitantes del poblado están inquietos, la duda surge ante un incierto porvenir. ¿A quien elegir para dirigir la fortaleza? En pocos días se sabrá por el anuncio de convocar a sus vecinos a reunirse en torno a los grandes espíritus, pero ya hay muchos habitantes del poblado que piensan que cuando el río suena agua lleva, y las aguas turbulentas que transcurren por el caudal de este río les incitan a limpiar el caudal de su cuenca.